miércoles, 19 de junio de 2013

Un sueño hecho realidad


Un sueño hecho realidadPocas veces el término Pulgarcito habrá sido una palabra tan acertada para aludir al rango de un equipo participante en una competición de la FIFA. Para plantar cara a esos tremendos ogros que sonEspañaUruguay y NigeriaTahití se ha presentado en Brasil con 23 guerreros de corazón grande, pero con muy poco bagaje internacional, salvo esa victoria en la Copa de la OFC que le valió el boleto para el Festival de Campeones.

Los Toa Aito —"guerreros de hierro" en tahitiano— habían proclamado a los cuatro vientos que venían a Brasil con el firme propósito de marcar al menos un gol durante el torneo. Al cabo de 54 minutos de juego, Jonathan Tehau se encargó de cumplir ese compromiso. Ahora les toca enfrentarse a la Roja y a la Celeste con el espíritu más liberado, aunque tal vez también más tenso. La suerte ha querido que los campeones del mundo se crucen en su camino en un estadio que puede resultar abrumador, dada la condensación de historia y de fútbol que allí se respira. Los seleccionados tahitianos están acostumbrados a actuar ante un promedio de 200 espectadores; ahora se aprestan a hacerlo ante una multitud 300 veces mayor en el Maracaná de Río de Janeiro.

Son auditores financieros, repartidores, cordistas, profesores, estudiantes o desempleados, que están ensayando para protagonizar un papel con el que sueñan miles de futbolistas: jugar en uno de los mayores templos del fútbol contra los vigentes campeones del mundo. FIFA.com apunta sus focos sobre los valientes expedicionarios del Pacífico Sur y sobre su vida diaria fuera de los terrenos de juego.

Ocio y pasión
Marama Vahirua es el único miembro del combinado que puede poner el fútbol en la primera línea de su currículo. Meses antes de embarcarse rumbo a Brasil, fichó por un equipo amateur de Grecia. El flamante futbolista del Panthrakikos enseguida se sintió allí en su elemento. "Aunque me haga profesional, mi mentalidad no cambiará. Mis nuevos camaradas son jóvenes, son exigentes, tienen ganas de progresar. Son conscientes de que hay un mundo entre la élite del fútbol y ellos", subraya Vahirua en elogio de su nueva casa.

El que saltó más alto en el partido contra Nigeria también ha sabido establecer un equilibrio entre su oficio de distribuidor de golosinas y el balón. Para ello ha tenido que dejar claras sus prioridades. "Como repartidor, mi jornada de trabajo termina pronto. Los entrenamientos son por la tarde, y siempre me las arreglo para no faltar. Pero el fútbol para mí sigue siendo una actividad de ocio, una pasión, en ningún caso algo más importante que mi trabajo", señala Jonathan Tehau con la sonrisa en los labios.
El mismo discurso sale de la boca de Teheivarii Ludivion, "alpinista" de su estado, para quien la construcción de puentes, la implantación de columnas o la rehabilitación de tejados están por encima de su pasatiempo preferido.

Esperanzas

Aunque Mikael Roche no tuvo el placer de saltar al césped en el estreno de Tahití en Belo Horizonte, no por ello gozó menos del espectáculo. El guardameta suplente no está habituado a desenvolverse lejos de sus alumnos, y mucho menos bajo el foco de los proyectores. Es profesor de educación física, pero asegura que no trata de imponer el deporte rey a sus pupilos. "En mis cursos, no hago especial hincapié en el fútbol. Tengo un programa que cumplir, y de ahí no me puedo salir. Enseño fútbol, por supuesto, pero también otro montón de cosas. Sólo tengo tiempo de entrenarme por la tarde, después del trabajo".

Para Nicolas Vallar la falta de tiempo para practicar su deporte favorito no es una preocupación. El capitán del representante oceánico, desafortunadamente, está en paro, al igual que ocho de sus compañeros. "Es por la crisis, y es duro. Yo hago todo lo que puedo por encontrar un empleo. Ya veremos qué pasa. Mientras tanto, disfruto jugando al fútbol en la medida de lo posible", nos cuenta, con la esperanza secreta de  llamar la atención de algún club profesional pese a la derrota por 6-1 contra el campeón de África.
Roche está convencido de que todos sus compañeros sueñan con eso: "Si llega un contrato profesional, yo firmo. Y creo que todo el equipo está deseando lo mismo. Si se pudieran vivir momentos como éstos todos los fines de semana…"

El seleccionador Eddy Etaeta sabe mejor que nadie la distancia que separa a sus hombres del plano profesional. A un desafío fuera de lo corriente, él responde con medios fuera de lo común. ¿Cómo prepara a sus jugadores para enfrentarse al ambiente del Maracaná? Poniéndoles un CD con ruidos de la grada. ¿Cómo los adiestra para hacer frente a figuras del talento de Xavi o Andrés Iniesta? Llenando el vestuario de fotos de los astros españoles. El desenlace, este jueves 20 de junio a las 16:00, hora local.

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